El Madrid ha celebrado el empate en el Nuevo Zorrilla como si hubiera ganado los tres puntos. No es para menos, después del repaso que le ha dado el Valladolid, recién ascendido a Primera División pero más Real que su rival en esta ocasión, en actitud y juego. Es muy difícil que los de Mendilíbar se vayan contentos tras el despliegue realizado y por un sólo punto conseguido.
La clave del partido estuvo en que los papeles cambiaron. El Valladolid tuvo el balón y el Madrid tuvo que correr detrás de él. Cuando lo recuperaba, la presión arriba -muy arriba-, todos a una, de los pucelanos obtenía premio. Los ataques se sucedieron por banda, donde unos desastrosos Robinho y Drenthe no ayudaron a sus laterales, además de no tener peso en ataque. Atrás, con la zaga reestructurada por las bajas de Pepe y Metzelder, Cannavaro y Ramos las pasaron canutas para ayudar a Salgado -hay que saber cuándo dejar paso- y Marcelo, desbordados ambos por Sesma y Sisi.
El Valladolid salió con el bloque que ascendió de forma excelente a Primera División, con las incorporaciones de Sesma y el portero cedido por el Valencia, Butelle, que prácticamente sólo intervino una vez y de forma espectacular, sacándole un chut a primer tiempo a Raúl, la única que tuvo el capitán madridista. El Madrid naufragaba en el centro del campo frente a Borja, sin Sneijder reservado por Schuster a causa de unas molestias musculares, sin balón y por tanto sin salida de juego pese a Guti. Así, los cuatro de arriba no tocaron balón.
Por desgracia para el Valladolid, sus centros no encontraron rematador claro y sus disparos no encontraban puerta. Y cuando lo hacían, ahi estaban Casillas o los centrales para salvar en el último momento. Así aguantarían hasta la segunda parte. Entonces Schuster cambió los hombres de banda, dando entrada a Robben e Higuaín. Sólo el argentino aportó algo, pero sería infinitamente mucho mejor jugador si no tuviese que tirar 100 veces para marcar un gol. El holandés hizo más bien poco.
Con el partido más estirado por el desgaste del Valladolid, el Madrid empezó a conectar alguna contra, bien resuelta siempre por Butelle y la defensa vallisoletana. Entonces sorprendió el lateral derecho, Pedro López, adentrándose en territorio blanco sin oposición, visto de lejos por Marcelo. Cuando llegaba a la esquina del área decidió probar suerte con un terrorífico chut que entró a palo cambiado por la escuadra, imposible para Casillas.
El Madrid estaba groggy, y con razón, de forma merecida. El Valladolid obtenía premio. Sin embargo, las ocasiones falladas acabarían pasándole factura, que el Madrid cobró muy cara para sus méritos. Guti pudo hacer de las suyas salvando el fuera de juego con un pase magistral a Van Nistelrooy que solo ante Butelle decidió ceder a Saviola para que empujara. Gol, marca Saviola -un día marcará sin tocar balón-.
Después de tres puntos perdidos el Madrid ganaba uno. Y más cuando Llorente falló la que no está escrita ante Casillas que respiró como nunca al final del partido. Grande Valladolid. Y si el Madrid no pierde sufriendo así, ojito con él.
FICHA TÉCNICA:1- Real Valladolid: Butelle, Pedro López, García Calvo, Rafa, Óscar Sánchez, Borja, Álvaro Rubio (Vivar Dorado, 83'), Sisi (Marcos, 77'), Sesma, Kome (Víctor, 65') y Llorente.1- Real Madrid: Casillas, Salgado (Saviola, 83'), Ramos, Cannavaro, Marcelo, Diarra, Guti, Robinho (Higuaín, 62'), Drenthe (Robben, 62'), Van Nistelrooy y Raúl.Goles: 1-0, min.73. Pedro López, desde treinta metros. 1-1, min.88. Saviola, a pase de Van Nistelrooy.Árbitro: Iturralde González, del colegio Vasco, amonestó a Butelle (40'), Borja (60') por parte del Real Valladolid, y a Michel Salgado (17') por parte del Real Madrid.